Oruro, Tarija y Santa Cruz concentran el interés turístico en Carnaval Carnavales en Bolivia: una oportunidad para reactivar el turismo

Los destinos más buscados son Oruro, Tarija, Cochabamba y Santa Cruz.

Las celebraciones de Carnaval en Bolivia se consolidan una vez más como un motor clave para la dinamización del turismo interno y regional. Con propuestas que se adaptan a distintos gustos y presupuestos, agencias de viajes y operadores turísticos presentan una amplia oferta que va desde experiencias culturales masivas hasta escapadas más tranquilas en entornos naturales.

Las opciones incluyen asistir al majestuoso Carnaval de Oruro —uno de los eventos culturales más emblemáticos del país— o elegir destinos relajados como los Yungas paceños o Copacabana, ideales para quienes buscan descanso y paisajes. Asimismo, existen paquetes internacionales hacia ciudades cercanas como Cusco e Ilo, en Perú, o Iquique y Arica, en Chile.

El feriado largo de Carnaval, que este año comienza el 14 de febrero, representa uno de los periodos de mayor movimiento turístico del calendario. Diversas agencias han reforzado su oferta para responder a la demanda, que se concentra principalmente en Oruro, Tarija, Cochabamba y Santa Cruz.

Oruro: tradición y patrimonio cultural

Oruro vuelve a posicionarse como uno de los destinos más visitados. Su carnaval, declarado por la UNESCO Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, atrae a miles de turistas nacionales y extranjeros cada año.

Para presenciar la tradicional Entrada de Peregrinación, programada para el 14 de febrero, la agencia Yat ofrece paquetes que incluyen transporte ida y vuelta, graderías, alimentación, seguridad y souvenirs, con un costo aproximado de Bs 1.200 por persona. La experiencia combina devoción, danza y folclore, consolidando a la ciudad como la capital cultural del Carnaval boliviano.

Tarija: cultura, clima cálido y enoturismo

Para quienes buscan una celebración distinta, el Carnaval Chapaco en Tarija presenta una alternativa que mezcla tradición, gastronomía y un clima más templado.

Airosa Tours ofrece un paquete de cuatro días y tres noches por alrededor de Bs 1.550 por persona, que incluye hospedaje, alimentación, visitas culturales y recorridos por la ruta del vino. Este destino ha ganado popularidad gracias a su oferta de turismo experiencial vinculada a la identidad regional y a su creciente industria vitivinícola.

Santa Cruz: opciones locales ante el alza de pasajes

Santa Cruz también se prepara para vivir intensamente las festividades. Debido al incremento en las tarifas aéreas, varias agencias priorizan este año la promoción de circuitos turísticos dentro del propio departamento.

Vicmar Service Travel propone visitas a destinos como la Chiquitanía, Buena Vista, Samaipata y la capital cruceña, donde el corso carnavalero se realizará el 14 de febrero. Los paquetes oscilan entre Bs 1.500 y Bs 4.000, dependiendo de la duración y servicios incluidos.

Según la gerente de la empresa, Marisol Echalar, la estrategia busca incentivar el turismo interno:

“Estamos promoviendo que la gente explore Santa Cruz y sus alrededores, ya que contamos con diversas opciones de excursiones full day accesibles y atractivas”.

Ofertas adicionales y turismo internacional

Las agencias también promocionan viajes al Salar de Uyuni, los Yungas de La Paz y Copacabana, destinos que mantienen una alta demanda durante los feriados largos.

Para quienes optan por salir del país, existen paquetes hacia Arica, en Chile, ofrecidos por operadores como Viajes del Sur, con precios que van de Bs 2.790 a Bs 3.390, incluyendo transporte y hospedaje.

Impulso económico y cultural

El receso laboral entre el 14 y el 17 de febrero no solo representa una pausa festiva, sino también una oportunidad estratégica para el sector turístico. La combinación de cultura, tradición y movilidad de viajeros contribuye a fortalecer la economía regional, beneficiando a operadores, hotelería, gastronomía y comercio local.

En este contexto, el turismo interno continúa consolidándose como uno de los principales mecanismos de reactivación económica en Bolivia, especialmente durante temporadas festivas, donde la riqueza cultural del país se convierte en su principal atractivo.