Fatal atropello a ciclista expone la precariedad de la seguridad y planificación vial en Tarija
Tarija volvió a despertar este domingo con una tragedia que desnuda las serias deficiencias en materia de seguridad vial y planificación urbana. Un ciclista perdió la vida tras ser atropellado por un vehículo tipo taxi en el ingreso al barrio Luis de Fuentes, en un hecho que, lejos de ser aislado, refleja la vulnerabilidad permanente de peatones y ciclistas en la ciudad.
El conductor involucrado se dio a la fuga tras el impacto, una acción que agrava aún más la gravedad del hecho y pone en evidencia la falta de control efectivo en zonas de alto tránsito. Según versiones preliminares, la víctima —un joven de entre 20 y 25 años— transitaba de manera habitual por el sector, una vía que carece de señalización adecuada, iluminación suficiente y condiciones mínimas de seguridad para quienes se movilizan en bicicleta.
Dos jóvenes que presenciaron el accidente lograron tomar fotografías del vehículo presuntamente implicado, lo que podría contribuir a la identificación del responsable. Sin embargo, vecinos del sector denunciaron que en el lugar no existen cámaras de seguridad, una carencia recurrente en varios barrios de la ciudad. Indicaron que un centro de salud cercano cuenta con equipos de videovigilancia, aunque aún se desconoce si estos se encontraban operativos al momento del hecho.
La bicicleta de la víctima, una Venzo de color negro con blanco, quedó abandonada sobre la vía, convertida en un silencioso testimonio de la desprotección en la que se encuentran quienes optan por medios de transporte alternativos. Las autoridades solicitaron la colaboración de la población para identificar y contactar a los familiares del joven fallecido.
Personal de Tránsito acudió al lugar para realizar la planimetría correspondiente. Un efectivo policial confirmó que se trata de un “hecho de tránsito con fuga del protagonista” y que se activaron los procedimientos para dar con el conductor, en coordinación con el Ministerio Público.
Mientras se aguardaba el levantamiento legal del cuerpo, el ingreso al barrio Luis de Fuentes fue cerrado temporalmente, generando nuevamente cuestionamientos sobre la reacción tardía del sistema de control, que suele activarse solo después de que una vida se pierde.
Este nuevo hecho fatal vuelve a colocar en debate la urgencia de políticas públicas efectivas que garanticen una ciudad segura y pensada para todos. La ausencia de infraestructura vial adecuada, controles permanentes y medidas de prevención continúan cobrando vidas, mientras ciclistas y peatones siguen transitando en condiciones de alto riesgo, en una ciudad que aún no logra responder a las necesidades reales de sus ciudadanos.