Yacuiba debita Bs 1,9 millones al Gobierno Regional y agrava la disputa por recursos en el Chaco

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El Gobierno Municipal de Yacuiba ejecutó un débito automático de 1,9 millones de bolivianos contra las cuentas del Gobierno Autónomo Regional del Gran Chaco, en el marco de un proceso de recuperación de recursos que considera adeudados desde gestiones anteriores.

La medida, respaldada en las leyes 3038 y 3861, marca el inicio de un conflicto financiero que podría escalar en las próximas semanas debido a la intención del municipio de continuar con nuevas retenciones hasta cubrir la deuda acumulada.

El alcalde de Yacuiba, Juan Carlos Castillo, confirmó que el primer débito ya fue efectivizado y aseguró que la administración municipal mantendrá las acciones legales correspondientes para exigir el cumplimiento de las transferencias establecidas por normativa.

Según explicó, el trámite fue iniciado por la anterior gestión ante el Viceministerio del Tesoro y Crédito Público y corresponde a recursos pendientes de febrero de 2025. La autoridad sostuvo que la deuda sigue creciendo y reiteró la necesidad de instalar mesas de diálogo para encontrar una solución conjunta.

Desde la Secretaría de Administración y Finanzas del municipio señalaron que ya se trabaja en nuevas solicitudes de débito por otros periodos pendientes. De acuerdo con las estimaciones oficiales, la deuda acumulada supera los 85 millones de bolivianos y contempla recursos destinados a salud, educación y desarrollo productivo agropecuario.

Las autoridades municipales rechazaron los cuestionamientos sobre la vigencia de las leyes utilizadas para respaldar los cobros, argumentando que estas continúan siendo aplicables y forman parte del marco legal que regula la distribución de recursos en la región chaqueña.

Mientras tanto, el Gobierno Regional del Gran Chaco evitó pronunciarse oficialmente sobre el débito ejecutado. Sin embargo, se confirmó que representantes de la institución prevén trasladarse a la ciudad de La Paz para sostener reuniones con autoridades nacionales y analizar alternativas que permitan evitar una mayor descapitalización.

La preocupación radica en que la continuidad de los débitos automáticos podría afectar significativamente las finanzas regionales, especialmente en un contexto marcado por la reducción de ingresos provenientes de las regalías hidrocarburíferas.

 

Pese a las diferencias, ambas instituciones coinciden en la necesidad de encontrar mecanismos que permitan cumplir las obligaciones legales sin comprometer la ejecución de proyectos, programas sociales y servicios destinados a la población del Chaco.