Revelan presunta red de contrabando vinculada al asesinato de Juan Mauricio Aramayo

Las investigaciones por el asesinato de Juan Mauricio Aramayo apuntan a la existencia de una presunta red de contrabando que habría operado con apoyo interno en el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag). Información preliminar señala que el crimen estaría relacionado con la negativa de Aramayo a aceptar sobornos para permitir el ingreso irregular de camiones con mercadería proveniente de Argentina.

Aramayo, de 38 años, asumió como director departamental del Senasag en diciembre de 2025 y tenía a su cargo el control del movimiento de granos y productos agrícolas, un punto estratégico para frenar el contrabando. De acuerdo con los primeros indicios, habría rechazado una oferta millonaria para facilitar el tránsito ilegal de más de una decena de camiones, además de impulsar el despido de funcionarios presuntamente vinculados a estas prácticas.

Fuentes de la investigación sostienen que el asesinato fue planificado y ejecutado bajo la modalidad de sicariato. El autor material sería un ciudadano uruguayo que habría recibido una elevada suma de dinero para cometer el crimen, con apoyo logístico de contactos locales. Ambos sospechosos se encuentran con detención preventiva mientras el Ministerio Público profundiza las indagaciones para identificar a los responsables intelectuales.

 

La Fiscalía también investiga a un presunto exmilitar prófugo y a su entorno, señalados como parte de una estructura dedicada al contrabando de granos, que habría generado ganancias diarias millonarias y contado con la complicidad de funcionarios públicos. Las autoridades no descartan nuevas aprehensiones y anunciaron que el caso seguirá avanzando hasta esclarecer la red completa detrás del asesinato.