Murió Donald Hess, el millonario que se enamoró de Salta y fundó dos grandes bodegas en Argentina

El suizo Donald Hess era pionero en vinos de altura en Salta. Foto: Emiliana Miguelez

El empresario suizo era dueño de Colomé y Amalaya, donde plantó viñedos a más de 3.000 metros de altura. Tenía 86 años.

"De este mundo no me voy a llevar nada", le dijo el suizo Donald Hess a Clarín allá por 2007. Para entonces ya era multimillonario, pero en Salta, rodeado por la inmensidad de los valles calchaquíes, se enorgullecía de haber logrado que la gente de la zona hubiera dejado de hablarle con la cabeza gacha, lo mirara a la cara sonriente y "le contara sus cosas con confianza". Eso decía.

Hess murió este lunes 30 de enero a los 86 años y en Argentina dejó tras de sí el legado de las dos bodegas icónicas que fundó: Colomé y Amalaya, un proyecto que soñó cuando llegó al país en 1998 y se aventuró a plantar viñedos a más de 3.000 metros de altura. Actualmente son más de 280 hectáreas productivas y la compañía cuenta con más de 180 empleados.

Hijo de madre estadounidense y padre suizo, empresario vitivinícola con bodegas en Estados Unidos, Sudáfrica y Australia, cuando decidió invertir en el país prefirió el norte en lugar de Mendoza, la provincia que hace dos décadas comenzó a atraer la mayor cantidad de capitales extranjeros.

Bodega Colomé, Salta. Foto Alfredo Burgos/ Turismo Salta.

Dueño de la bodega más antigua de Salta

Hess se confesaba enamorado de Salta, particularmente de Cafayate, Cachi y Colomé, "por la sencillez de su gente", describía. Sin embargo, los comienzos no fueron fáciles. La primera finca que adquirió fue El Arenal y estaba ubicada en Payogasta, a 15 kilómetros de Cachi. "Me decían 'el loco Hess' porque nadie había cultivado nada en mil años ahí y todos pensaban que no había agua ...", solía recordar.

Recién en 2001 pudo comprar Colomé, donde había plantaciones de uvas Malbec y Cabernet Sauvignon que databan del siglo XIX. Se trataba nada menos que de la bodega más antigua del país, fundada en 1831 por Nicolás Severo de Isasmedi y Echalar, el útimo gobernador colonial en Salta.

Junto a su esposa Úrsula, Hess no solo supo ver el potencial del lugar apostando a aquellos viñedos centenarios, sino que fue por mucho más, explorando terroirs y climas cada vez más extremos, buscando nuevos estilos para los vinos salteños -sin perder su identidad- y ganando cada vez más prestigio y calidad. 

 

 

 

 

 

 

La perseverancia de Hess tuvo su premio y, con el tiempo, sus bodegas lograron vinos de exportación y reconocimiento internacional. La bodega Colomé, además, se convirtió en una atracción turística que incluye un hotel boutique y el Museo James Turrel, que refleja otra de sus pasiones, que era el arte.

Hoy, quienes continúan su obra son su hija Larissa y su yerno Christoph Ehrbar, que desde 2017 están al frente del Grupo Colomé, integrado también por la bodega Amalaya, ubicada en Cafayate.

Ante la noticia de su muerte, Larissa y Christoph expresaron: "Para nosotros, como familia, Donald es un modelo a seguir. Sus valores se viven cada día en nuestra empresa. Su pensamiento empresarial a largo plazo está en nuestro ADN. Hoy no solo perdemos a una de las mayores personalidades de la industria del vino, del mundo del arte y de Suiza. Hoy perdemos a nuestro padre, suegro, abuelo y sobre todo a un amigo".

Fuente: Clarín