Riesgo soberano
Moody’s condiciona nueva mejora de Bolivia a reformas duraderas
Moody’s Ratings mantuvo una perspectiva positiva para Bolivia después de elevar su calificación soberana de Caa3 a Caa2, pero advirtió que una nueva mejora dependerá de la capacidad del país para sostener las medidas destinadas a reducir el riesgo financiero.
La calificadora observará la acumulación de reservas en dólares, la reducción sostenida del déficit fiscal y la continuidad de las reformas económicas. “Lo que queremos ver es no solo implementar las reformas, sino que sean más duraderas”, señaló Dylan Walsh, vicepresidente asociado de Riesgo Soberano para las Américas de Moody’s Ratings, durante el webinar anual Inside LatAm Bolivia 2026.
Entre los principales factores de seguimiento están las reservas internacionales, especialmente la disponibilidad de divisas para atender las necesidades externas del país. Moody’s reconoció una mejora en este indicador, aunque consideró que las reservas líquidas de Bolivia todavía son bajas frente a las de otros países.
La calificadora también analizó el nuevo régimen cambiario, mediante el cual Bolivia pasó de mantener un tipo de cambio prácticamente fijo a permitir una mayor flexibilidad en la cotización. Según Moody’s, este cambio reduce la necesidad de que el Banco Central de Bolivia utilice sus reservas para defender un determinado valor del dólar. La menor diferencia entre el tipo de cambio oficial y el paralelo fue considerada otro elemento favorable.
La evolución de las cuentas fiscales será otro aspecto relevante. Moody’s destacó las medidas adoptadas por el Gobierno para reducir el déficit, entre ellas el retiro del subsidio al diésel y un menor uso de recursos del Banco Central de Bolivia para financiar al Estado. La trayectoria de las finanzas públicas determinará si la mejora del perfil financiero puede mantenerse.
Moody’s señaló además que la implementación del programa acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), como ancla de política económica, respaldaría una calificación superior a Caa2. El 2 de octubre, el directorio del FMI aprobó un programa de financiamiento por $us 1.900 millones, mientras Bolivia busca recursos adicionales de otros organismos multilaterales.
La mejora de Caa3 a Caa2 estuvo vinculada con una reducción de los riesgos, particularmente con una menor posibilidad de dificultades para cumplir las obligaciones externas. Entre los factores considerados estuvo una operación de manejo de deuda que redujo en casi 67% los pagos de bonos externos previstos en el corto plazo, aunque sin disminuir la deuda total, sino trasladando parte de los vencimientos hacia plazos posteriores.
También influyó el retorno de Bolivia a los mercados internacionales mediante la colocación, en mayo, de un bono por alrededor de $us 1.000 millones, después de varios años sin realizar una operación similar. Moody’s valoró la recuperación del acceso a estos mercados, pese a que la emisión se efectuó con una tasa de interés cercana al 10%. Sin embargo, la calificadora remarcó que el elevado endeudamiento del país continúa limitando la calificación en Caa2.