María René Soruco asume la Gobernación de Tarija tras victoria histórica del 70,8%
La nueva gobernadora electa de Tarija, María René Soruco, expresó su sorpresa por el amplio respaldo ciudadano obtenido en las urnas y aseguró que asumirá el reto con responsabilidad, en un momento clave para el departamento.
Con el 70,80% de los votos, equivalentes a 201.562 sufragios, Soruco se impuso de manera contundente en la segunda vuelta electoral, consolidando una victoria que marca un giro en la política regional. Su contendiente, Adrián Oliva, alcanzó el 29,20% con 83.132 votos.
Una victoria que supera expectativas
La candidata, representante de la agrupación Camino Democrático al Cambio (CDC), reconoció que, si bien percibía un respaldo importante durante la campaña, no esperaba una diferencia tan amplia.
El resultado refleja una tendencia clara en el electorado tarijeño, que optó por una alternativa distinta frente a las propuestas tradicionales, en busca de soluciones estructurales y una gestión más eficiente.
Renovación política con respaldo ciudadano
Soruco destacó que su victoria responde a un contexto de cambio político, donde la ciudadanía prioriza el desarrollo sostenible, la institucionalidad y la cercanía con la gestión pública.
En ese escenario, la combinación entre renovación generacional y experiencia política fue determinante. La candidata asumió el liderazgo tras la inhabilitación de Mario Cossío, capitalizando tanto su legado como la demanda de nuevas figuras en la política departamental.
Una nueva etapa para Tarija
La gobernadora electa planteó el inicio de una “segunda etapa” del proyecto político, orientada a modernizar la gestión pública, fortalecer las instituciones y recuperar la confianza ciudadana.
Asimismo, destacó el carácter de su campaña, marcada por la participación activa de la población y el respaldo de más de 400 sectores sociales, lo que permitió compensar la limitada disponibilidad de recursos económicos.
Relación con el Gobierno nacional
En cuanto a la relación con el Ejecutivo, Soruco manifestó su disposición al diálogo y a la coordinación institucional, pese a las diferencias políticas durante la campaña.
Subrayó que el trabajo conjunto entre niveles de gobierno no debe entenderse como una concesión, sino como una obligación en el marco del mandato democrático, en beneficio del desarrollo del departamento.
Desafíos de gestión
La nueva autoridad asume el cargo en un contexto complejo, marcado por desafíos económicos y sociales, pero también con una alta expectativa ciudadana tras el contundente resultado electoral.
Su liderazgo se proyecta como uno de los más relevantes en el escenario político regional, con la tarea de traducir el respaldo obtenido en resultados concretos para Tarija.