El primer presupuesto del Gobierno de Paz será presentado después de las elecciones subnacionales

El Presupuesto General del Estado 2026, el primero de la gestión del presidente Rodrigo Paz Pereira, será presentado ante la Asamblea Legislativa una vez concluidas las elecciones subnacionales y posesionadas las nuevas autoridades departamentales y municipales. El Gobierno busca coordinar la asignación de recursos con los gobernadores y alcaldes electos para definir un presupuesto consensuado.

Desde el Órgano Ejecutivo se informó que actualmente se trabaja en ajustes presupuestarios orientados a reducir el gasto público, avanzar en la desburocratización del Estado y disminuir el déficit fiscal. Sin embargo, las modificaciones vinculadas a las entidades territoriales se realizarán recién cuando asuman funciones las nuevas autoridades, previstas para mayo, tras los comicios del 22 de marzo.

El viceministro de Coordinación Legislativa, Wilson Santamaría, explicó que la intención del Gobierno es evitar la imposición de decisiones presupuestarias y, en cambio, concertar la distribución de recursos con las nuevas autoridades subnacionales. Señaló que existe una instrucción presidencial para reducir en un 30 por ciento el gasto vinculado al Producto Interno Bruto y achicar el déficit fiscal mediante la eliminación de un aparato estatal innecesario.

Mientras se define el nuevo presupuesto reformulado, el Estado continúa operando con el Presupuesto General del Estado aprobado en la anterior administración. Este presupuesto entró en vigencia automáticamente el 1 de enero de 2026, luego de que la modificación planteada no prosperara en la Asamblea Legislativa, al ser rechazada en la Cámara de Senadores.

La Ley del Presupuesto General del Estado Gestión 2026 establece un monto agregado superior a los 377 mil millones de bolivianos, con un consolidado que supera los 298 mil millones. En ese marco, el Gobierno explicó que existen reglamentos y decretos que permiten adecuar las partidas presupuestarias tras la eliminación, fusión o supresión de algunas carteras de Estado, como parte de la reestructuración del Ejecutivo.

 

No obstante, desde la Asamblea Legislativa surgieron cuestionamientos y preocupación por la demora en la presentación del nuevo presupuesto. Legisladores advirtieron que gobernaciones, alcaldías y universidades enfrentan dificultades para cubrir sus necesidades ante la falta de un presupuesto claro y actualizado para la gestión en curso.