DESASTRE NATURAL EN FORMOSA: MURIERON MILLONES DE PECES EN EL BAÑADO LA ESTRELLA

Los vecinos de las localidades formoseñas de Las Lomitas, Pozo del Tigre y Fontana se impactaron al ver millones de peces muertos en el Bañado La Estrella, en donde se encuentra un embalse hídrico que provee de agua al río Pilcomayo.

Entre las principales causas, los medios locales indicaron el cierre de las compuertas dispuestas por el gobierno provincial. Según la hipótesis, esa acción impidió el libre paso del agua hacia el embalse y disminuyó extremadamente el nivel de uno de los afluentes del río Salado provocando que los peces se quedaran sin oxígeno, atrapados y finalmente, muertos.

El titular del Sistema de Monitoreo Participativo y Alerta Temprana del río Pilcomayo, Luis María de la Cruz, sostuvo: “El sistema en esta zona no es lineal, es bastante complejo. Hay riachos que se interconectan. Si se corta el ingreso, muere todo. Mortandad habría, pero no en esa dimensión. Además, si se hubiera mantenido ese caudal mínimo, con la lluvia de las últimas horas se hubiera reducido mucho la mortandad”.

El cierre en el embalse no habría sido la única causa: pese al haber aumentado de manera exponencial la mortandad, también se le agrega la sequía y la falta de agua en la región del Bañado la Estrella. Los “riachos” que nutren al Salado son los principales refugios naturales de estos peces.

La gran preocupación de los ciudadanos cercanos es la contaminación, el olor y el uso del agua. De La Cruz explicó: “En un ecosistema como el del bañado, al morir y descomponerse estos peces son las aves carroñeras quienes harán su trabajo comiéndolos y limpiando el ambiente. Sin embargo, estas aguas podrían afectar al ingerirla el ganado de la zona".

 “Lo que impacta es el volumen impresionante de peces muertos una semana después del cierre total de la compuerta; porque al correr agua, se mantenía un caudal ecológico mínimo que les permitía vivir. Al cortarse ese caudal, el nivel bajó completamente y lo que era un refugio se transformó en una sepultura”, agregó el titular.

Las imágenes fueron compartidas el domingo por un poblador del bañado integrante del Sistema de Alerta Pilcomayo (SAP) al afirmar que lo que ocurrido “era una situación que se temía”. “Las imágenes son devastadoras y se remiten a un episodio de hace una década cuando la sequía y la discontinuidad de las aguas del río Pilcomayo del lado argentino, nos mostraban panoramas similares”, expresaron autoridades a la revista Chacra.

Por otro lado, la sequía en la región del Gran Chaco, que también afecta a la Cuenca del Plata, es “la más intensa” de los últimos 20 años, según los especialistas, y tiene entre otras graves derivaciones como incendios forestales y de pastizales, mortandad de ganado y pérdida de cultivos para pobladores de tres provincias del norte argentino.