Del Chaco tarijeño al mundo: caravana trinacional busca convertir la Ruta Bioceánica en un gran circuito turístico
Empresarios y referentes de Bolivia, Argentina y Paraguay recorrieron durante cinco jornadas el territorio chaqueño para evaluar rutas, fronteras, servicios y atractivos. Villa Montes y Yacuiba fueron protagonistas por Bolivia en una iniciativa que plantea pasar de un corredor de tránsito a un corredor de experiencias.
Lo que comenzó como una iniciativa de integración turística terminó convirtiéndose en un relevamiento territorial trinacional destinado a identificar las condiciones necesarias para transformar el Corredor Bioceánico en una verdadera ruta turística internacional.
La Primera Caravana de Relevamiento Territorial e Integración del Chaco Sudamericano concluyó después de cinco jornadas de recorrido por Argentina, Bolivia y Paraguay, reuniendo a empresarios, operadores turísticos y representantes institucionales bajo una premisa: “Tres Chacos, un destino”.

La experiencia permitió conocer el territorio directamente, evaluar sus atractivos y, al mismo tiempo, identificar las condiciones que todavía deben mejorarse para que un turista pueda recorrer el Chaco sudamericano de manera segura, cómoda y atractiva.
El Chaco tarijeño, una pieza del circuito trinacional
En territorio boliviano, la caravana recorrió Yacuiba y Villa Montes, incorporando al Chaco tarijeño dentro de esta nueva mirada turística regional. Ambas ciudades fueron puntos de encuentro con autoridades y actores vinculados al turismo.
La participación de Villa Montes resulta particularmente significativa por su diversidad cultural, paisajística e histórica y por su ubicación estratégica dentro de la conexión con Argentina y Paraguay.
La presencia del Chaco tarijeño en la caravana permite además plantear una visión distinta del corredor: no solamente como una ruta para transportar mercancías entre océanos, sino como un territorio con naturaleza, cultura indígena, gastronomía, patrimonio, historia y experiencias turísticas propias.
El recorrido permitió poner estos atractivos en contacto con operadores de los países vecinos y explorar la posibilidad de incorporarlos a futuros circuitos turísticos internacionales.
Cinco días para mirar el corredor con ojos de turista
Uno de los aspectos más relevantes de la experiencia fue que los participantes recorrieron el territorio en primera persona.
Además de visitar destinos, la delegación observó el estado de las carreteras, señalización, infraestructura de servicios, tiempos de traslado y funcionamiento de los pasos fronterizos, información considerada fundamental para diseñar circuitos turísticos seguros y previsibles.
El itinerario incluyó, además de Yacuiba y Villa Montes, localidades del Chaco paraguayo como Mariscal Estigarribia, Filadelfia y Pozo Hondo, y en Argentina Santa Victoria Este y Tartagal.
De esta manera, la caravana permitió observar las posibilidades de conectar destinos que actualmente son promocionados de manera separada, pero que comparten una misma geografía chaqueña y una historia de integración fronteriza.
De una ruta de tránsito a una ruta turística
Uno de los principales planteamientos surgidos del recorrido es que la Ruta Bioceánica puede convertirse en algo más que un corredor logístico.
La propuesta es desarrollar una red de experiencias donde el visitante pueda detenerse, conocer comunidades, disfrutar de la gastronomía local, visitar atractivos naturales y culturales y permanecer más tiempo en las diferentes localidades.
El objetivo, según el balance de la iniciativa, es que los viajeros no solamente atraviesen el Chaco, sino que pernocten, consuman y generen ingresos en las economías locales.
Esto abre una oportunidad para municipios como Villa Montes y Yacuiba, pero también para emprendimientos comunitarios, hoteles, restaurantes, artesanos, productores, operadores turísticos y prestadores de servicios.
Una plataforma turística para integrar la oferta
Como parte de la iniciativa también se presentó una Plataforma de Turismo gratuita, desarrollada por Edward Mejía Zárate, destinada inicialmente a integrar la oferta hotelera, gastronómica y de servicios de los departamentos argentinos de San Martín, Orán y Rivadavia, con la perspectiva de incorporar posteriormente prestadores de todo el Chaco Sudamericano.
La herramienta contempla el uso de códigos QR en las diferentes localidades para facilitar al viajero el acceso a información y servicios, ayudando a planificar el recorrido y promoviendo una mayor permanencia en la región.
Una integración que busca ir más allá de las fronteras
Durante la travesía también se desarrollaron encuentros con autoridades y actores turísticos locales. En Bolivia, la delegación fue recibida por representantes de Yacuiba y Villa Montes; en Paraguay se realizaron reuniones en Filadelfia y el recorrido concluyó en Tartagal con una presentación cultural.
La iniciativa da continuidad a un proceso de integración que lleva décadas en esta región, pero incorpora ahora una dimensión turística y económica.
El siguiente desafío planteado por los organizadores es ampliar la caravana hacia el Chaco brasileño, con la intención de construir progresivamente una red turística de mayor alcance.
Villa Montes y Yacuiba ante una nueva oportunidad
Para el Chaco tarijeño, esta experiencia deja una oportunidad concreta: integrarse a un mercado turístico regional mucho más amplio.
La existencia de carreteras y conexiones internacionales es apenas el primer paso. El desafío ahora será transformar esa infraestructura en circuitos turísticos comercializables, mejorar servicios, fortalecer la señalización, facilitar el tránsito fronterizo y lograr que los visitantes tengan razones para detenerse y quedarse.
La caravana terminó en Argentina después de recorrer los tres países. Pero su principal resultado puede estar precisamente en lo que viene: construir una oferta turística que permita recorrer el Chaco como un solo territorio, aunque pertenezca a tres países.
Y en ese mapa, Villa Montes y Yacuiba no son solamente lugares de paso: pueden convertirse en algunas de las principales puertas de entrada al Chaco Sudamericano.