Amílcar Taboada advierte que Tarija necesita un modelo de desarrollo coherente que concilie economía departamental y defensa ambiental

Amílcar Taboada exdirigente cívico

El debate en torno al proyecto Domo Oso X-3, impulsado por Petrobras y ubicado —según informes oficiales— fuera de la Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía, volvió a poner en evidencia la falta de una visión integral de desarrollo en el departamento de Tarija. Para Amílcar Taboada Arnold, exdirigente cívico con experiencia en hidrocarburos y medio ambiente, el conflicto refleja más un uso político del discurso ambiental que un análisis técnico responsable sobre el futuro regional.

Taboada advirtió que el presupuesto departamental de Tarija depende en más del 90% de las regalías hidrocarburíferas, recursos que hoy se encuentran en franco descenso, generando un déficit que dificulta el cumplimiento de las obligaciones básicas del gobierno departamental, de los municipios y la universidad. En este contexto, alertó que, si no se renueva la producción de hidrocarburos, el departamento se verá obligado a aplicar fuertes recortes en áreas sensibles como salud, educación, proyectos de desarrollo, servicios públicos.

El exdirigente cívico sostuvo que Tarija no puede seguir frenando nuevos proyectos energéticos y de hidrocarburos sin plantear alternativas económicas viables y sostenibles. “Defender áreas naturales estratégicas sin discutir cómo se financiará el funcionamiento del departamento, los municipios y la propia conservación ambiental es un ecologismo sin economía”, no podemos caer en el “ambientalismo de ocasión”, o el ecologismo selectivo sin mirar otros problemas ambientales graves afirmó, señalando que la caída de la producción gasífera ha dejado al departamento en una situación fiscal muy crítica.

Finalmente, Taboada propuso avanzar hacia un modelo de desarrollo equilibrado, que combine la protección estricta de ecosistemas como Tariquía con proyectos energéticos responsables fuera de las zonas núcleo, bajo controles ambientales rigurosos, monitoreo independiente y participación comunitaria. 

Asimismo, planteó la necesidad de fortalecer la gobernanza territorial y construir un nuevo pacto fiscal y productivo que permita a Tarija diversificar su economía, generar ingresos sostenibles y garantizar estabilidad para las próximas generaciones.