Acuerdo entre Mercosur y la UE: ¿y qué pasa con Bolivia?

Asunción, 17 de enero de 2026: Bolivia asistió a la firma del acuerdo entre la Unión Europea y los países del Mercosur, como integrante del bloque y como futuro socio. Imagen: Luis Robayo/AFP/Getty Images.

"No solamente tenemos litio y otros minerales estratégicos; también producimos carne, soja y la quinoa real, que es originaria de nuestro país", explica a DW Paula Gutiérrez, encargada de negocios de la embajada de Bolivia ante el Reino de Bélgica y la Unión Europea.

"Somos miembros del Mercosur desde 2024 y, cuando completemos la documentación para el marco normativo, vamos a estar dentro del acuerdo", afirma la diplomática boliviana, en una semana en la que la entrada en vigor provisional del esperado acuerdo con el gigante del sur ocupó titulares.

Efectivamente, según fuentes europeas, en unos dos meses -en mayo de 2026, según notas de prensa sudamericanas- Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil podrán aumentar sus cuotas de exportaciones ya existentes con arancel cero, y también exportar nuevos bienes con una reducción inmediata del 70 por ciento de los aranceles. En un plazo de diez años, la desgravación aumentará hasta el 92 por ciento. Esta eliminación de aranceles facilitará la exportación de materias primas críticas al mercado europeo.

Cabe recordar que, en la solemne firma del Acuerdo UE–Mercosur en Asunción (17 de enero de 2026), el presidente boliviano, Rodrigo Paz, estuvo presente como miembro del club sudamericano y también como convencido propiciador de la integración regional de su país. "Pronto nos sumaremos", subrayó el mandatario boliviano aludiendo al acuerdo con los europeos.

La historia de los otros miembros

Si bien el acuerdo de Bruselas es con Buenos Aires, Asunción, Montevideo y Brasilia, el Mercosur tiene también a Caracas y La Paz como miembros, pero estos no forman parte del acuerdo. ¿Por qué? La larga historia del Acuerdo UE–Mercosur —en la jerga europea Interim Trade Agreement (iTA) y EU–Mercosur Partnership Agreement (EMPA)- merece un ejercicio de memoria.

Por un lado, el acuerdo se empezó a negociar, no oficialmente, en 1995. En el año 2000 se lanzaron las negociaciones oficiales. Poco después fue suspendido hasta 2010, cuando se volvió a negociar en serio. En 2019 fue firmado en principio y, finalmente, reavivado enérgicamente en 2022.

Por otro lado, en julio de 2012, Venezuela se convirtió en miembro pleno del Mercosur y, en agosto de 2017, fue suspendida indefinidamente. La llamada "cláusula democrática" sigue siendo la base de su suspensión. Su reincorporación al club regional depende mucho de la evolución democrática del país; luego, dado el caso, su integración al Acuerdo UE–Mercosur tendría que negociarse desde el principio.

¿Se integran o no? ¿Y por qué?

En el caso de Bolivia, según explican a DW fuentes europeas, el acuerdo tampoco se aplicaría automáticamente. Aunque entre los cinco socios existe, desde 2015, el plena integración comercial, para acceder al mercado europeo, Bolivia tendría que negociar con Bruselas reglas de origen y aranceles.

En caso de que el país andino se decidiera a integrarse en el acuerdo, tendría que negociar bilateralmente aspectos sensibles como el acceso a compras públicas, la propiedad intelectual —por ejemplo, las indicaciones geográficas protegidas— y la protección de inversiones.

Comercio y geopolítica

Como fuere, aunque hagan parte del Mercosur, ni Venezuela ni Bolivia moverán ficha en el tablero del mayor acuerdo comercial del mundo, que entrará en vigor "provisionalmente" en un par de meses.

Cabe subrayar lo provisional de esta entrada en vigor, porque el Parlamento Europeo pidió que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea verificara su legalidad. Hasta que se emita ese dictamen —en un período de entre 18 y 24 meses—, la Eurocámara callará.

Febrero 26 de 2026: el Congreso de Uruguay aprueba el Acuerdo entre la Unión Europea y los países del Mercosur.

26 de febrero de 2026: el Congreso de Uruguay aprueba el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur.

Imagen: Matilde Campodonico/AP Photo/dpa/picture alliance

Hasta entonces, Bruselas y sus socios habrán puesto manos a la obra, también en cuanto a la integración de miembros interesantes. "Sumar a Bolivia representa para el Mercosur integrar a un país andino; para Uruguay y Paraguay representaría agregar un aliado pequeño frente a los grandes", explica desde Montevideo a DW Jorge Balbis, coordinador de proyectos de CEFIR (Centro de Proyectos para la Integración Regional). "Para los grandes, como Brasil, Bolivia representa el paso obligatorio para sus corredores interoceánicos", agrega.

En cualquier caso, Bolivia aún no es parte del acuerdo entre la UE y los países del Mercosur; es decir, no va a influir en su aprobación en la Eurocámara. No obstante, sí será activa en cuanto a la futura extensión de este acuerdo hacia la región andina. "Nuestro lema es que ahora Bolivia se abre al mundo. Y el mundo se abre a Bolivia", subraya Paula Gutiérrez.

(ms)