Tras salida de Faval, oposición observa un patrón de presión hacia autoridades mujeres en el gobierno

La renuncia de Carla Faval a la vocería presidencial abrió cuestionamientos desde la oposición, que advierte un posible patrón de presión hacia autoridades mujeres dentro del Gobierno.

La senadora de Libre, María Elena Pachacute, señaló que la salida de Faval se suma a la reciente renuncia de otra autoridad mujer y cuestionó que, a diferencia de otros funcionarios, ellas terminen dejando sus cargos por presuntos errores.

“No solo las mujeres cometen errores; también hay ministros y viceministros que ni siquiera podemos interpelar y siguen en funciones. Hemos pedido destituciones y el Gobierno hizo caso omiso. Pero casualmente las mujeres sí renuncian”, afirmó la opositora.

Pachacute sostuvo que detrás de estas decisiones podría haber presiones internas o inestabilidad en el Ejecutivo. 

“Este tipo de renuncias da mucho que pensar. Es la segunda mujer que deja el cargo; no quisiera pensar que es un gobierno patriarcal o que responde a caprichos caudillistas”, agregó.

Desde el oficialismo, la diputada Sandra Rivero defendió el perfil de Faval y sugirió que su salida estaría vinculada a presiones.

“Todos sabíamos que Carla Faval ha sido hostigada, agredida y hasta acosada por ministros del señor Doria Medina”, afirmó, sin precisar a qué autoridades se refería. 

Además, sostuvo que quien asuma la vocería debe tener la fortaleza para “proteger” al presidente y advirtió que “en la Casa del Pueblo pasan cosas extrañas”.

En contraste, su colega oficialista Alejandro Medinaceli rechazó que existan presiones y atribuyó la renuncia a una decisión personal.

“De ninguna manera. Las decisiones son personales. La única presión es sacar a Bolivia adelante”, señaló.

Por su parte, la senadora del PDC, Ana María Crispín, consideró que la salida de Faval fue oportuna, al señalar que incurrió en errores de comunicación y falta de una línea política clara. 

Faval anunció este martes su renuncia tras cuatro meses en el cargo, argumentando el inicio de una “nueva etapa” desde la cual continuará aportando al país.

Su salida se produce luego de admitir un error de comunicación sobre el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Chile.

Una semana antes, la viceministra Andrea Barrientos también dejó su cargo en medio de una polémica por el debate del 50/50 y tras reconocer fallas en la comunicación.

En paralelo, el senador del PDC, Víctor Quispe, sugirió evaluar la continuidad de la vocería presidencial, señalando que corresponde al presidente y su equipo definir si se mantiene o no esta instancia dentro del Ejecutivo.

FUENTE: ERBOL