Fútbol y política
Klopp reivindica un patriotismo abierto frente a la extrema derecha
Jürgen Klopp, nuevo seleccionador de Alemania, presentó este jueves su primera convocatoria para el próximo parón internacional y aprovechó la rueda de prensa para pronunciarse sobre el avance de la extrema derecha en el país.
Sus declaraciones se producen después de la histórica victoria de Alternativa para Alemania (AfD) en las elecciones de Sajonia-Anhalt del pasado 7 de septiembre, un resultado que ha incrementado la preocupación por el avance de esa fuerza política.
“Quiero que mi selección recupere el orgullo nacional de las manos equivocadas”, afirmó Klopp. El técnico defendió que es posible sentirse orgulloso de ser alemán y, al mismo tiempo, “ser además abierto, diverso, amable y amigable”.
Aunque no mencionó explícitamente a AfD, Klopp aludió a los comicios al señalar que algunas personas consideraron que todo estaba bien, mientras otras se preguntaban: “Dios mío, ¿qué está pasando aquí?”.
El seleccionador también dijo que quiere “reclamar la bandera” y recuperar la sensación de poder sentirse feliz por haber nacido en Alemania o por haberse trasladado a vivir allí. Desde su perspectiva como deportista, expresó su deseo de recuperar la bandera “para mí, para todos nosotros”.
Klopp destacó además la capacidad del fútbol para “crear comunidad” y manifestó que quiere que la selección haga sentir a la gente “el poder del deporte”. Por ese motivo, señaló que prefiere hablar de “patriotismo positivo” en lugar de “orgullo nacional”, una expresión que, según explicó, puede malinterpretarse.
La convocatoria está integrada por 44 jugadores, de los cuales 18 nacieron fuera de Alemania o tienen raíces en otros países. La selección alemana disputará sus próximos partidos de la Nations League durante el siguiente parón internacional.
El equipo nacional ya ha expresado reivindicaciones en anteriores ocasiones. Durante el Mundial de Qatar 2022, sus jugadores se taparon la boca en la foto oficial previa a un partido después de que la FIFA les prohibiera lucir un brazalete con la bandera LGTBIQ+. Entonces afirmaron que “los derechos humanos no son negociables”.