Hidrocarburos: Ministro dice que aún hay subvención y que representa entre 8% y 10% de lo que significaba antes
La Paz, 28 de abril de 2026.– El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, informó que la subvención a los hidrocarburos en Bolivia se mantiene, aunque en niveles significativamente reducidos, situándose entre el 8% y el 10% de lo que representaba en anteriores gestiones.
La autoridad explicó que esta variación responde al comportamiento de los precios internacionales del petróleo, los cuales presentan fluctuaciones diarias que impactan directamente en el costo de importación de combustibles.
Según detalló, actualmente existen jornadas en las que no se requiere subvención, mientras que en otras se mantiene un apoyo parcial. En promedio, el gasto se redujo considerablemente en comparación con periodos anteriores.
En ese contexto, indicó que si anteriormente la subvención podía alcanzar los 10 millones de dólares diarios, en la actualidad se sitúa cerca de 1 millón de dólares, reflejando una disminución sustancial.
No obstante, Espinoza aclaró que estos datos son referenciales, ya que el monto varía constantemente y depende de factores externos como el mercado energético internacional.
El ministro también informó que el Presupuesto General del Estado (PGE) reformulado contempla aproximadamente Bs 14.000 millones destinados a la importación de carburantes, bajo un escenario considerado conservador.
Entre los factores que podrían modificar este cálculo, mencionó la coyuntura geopolítica internacional, incluyendo tensiones en regiones productoras de petróleo que inciden en los precios globales.
Asimismo, destacó que el Gobierno impulsa cambios en el mercado energético con el objetivo de ampliar la participación del sector privado en la provisión de combustibles.
En ese sentido, aclaró que esta apertura no implica la privatización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), sino una estrategia para garantizar el abastecimiento y mejorar la eficiencia en la importación.
El Ejecutivo busca así reducir la presión fiscal derivada de la subvención y asegurar el suministro de carburantes en un contexto de alta demanda y restricciones en el acceso a divisas.