Gobierno denuncia que el narcotráfico financia bloqueos y acusa intento de desestabilización

El vocero presidencial José Luis Gálvez aseguró que detrás de los bloqueos y movilizaciones que se desarrollan en el país existe financiamiento proveniente del narcotráfico y acusó a “dirigentes corruptos” de promover acciones orientadas a desestabilizar al Gobierno de Rodrigo Paz.

Las declaraciones fueron realizadas la noche del jueves en medio de las protestas y marchas impulsadas por sectores afines al expresidente Evo Morales, que avanzan hacia la ciudad de La Paz exigiendo la renuncia del mandatario.

“La pregunta que nos hacemos los bolivianos es: ¿Por qué? ¿A quién beneficia todo esto? ¿Quién quiere en verdad derrocar a un gobierno democrático? El pueblo boliviano tiene que saber que hay en marcha un plan macabro, que va a fracasar”, afirmó Gálvez.

El portavoz sostuvo que el Gobierno enfrenta a grupos que, según dijo, reciben dinero del narcotráfico y utilizan mecanismos de presión y violencia para intentar tomar el poder por la fuerza.

“La lucha del Gobierno ahora es en contra de esos poderes y potestades del mal que reciben dinero del narcotráfico y usan herramientas del terrorismo que buscan generar movilizaciones, bloqueos y métodos violentos para hacerse del poder”, manifestó.

Gálvez también hizo referencia a un supuesto acuerdo entre dirigentes sociales y sindicales para mantener las movilizaciones y evitar procesos de diálogo.

El funcionario mencionó a Mario Argollo, ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB); Vicente Salazar, dirigente campesino de La Paz; y al senador Nilton Condori.

“¿Para qué pactaron? Para no dialogar, para no solucionar los problemas de los que dicen representar”, cuestionó.

Según el vocero, los dirigentes movilizados responden a intereses políticos vinculados al expresidente Evo Morales y buscan romper el orden constitucional.

“Nos siguen repitiendo que la única salida es romper la democracia y derrocar a un presidente electo por el voto que está en funciones solo hace seis meses”, afirmó.

No obstante, Gálvez aclaró que las acusaciones no están dirigidas contra las bases sociales que participan en las marchas y bloqueos, sino contra dirigentes que —según el Gobierno— reciben “financiamiento oscuro”.

“Le pedimos a los compañeros obreros, campesinos e indígenas que pregunten a sus dirigentes de dónde sale el dinero para pagar movilidades, comida, seguridad, dinamitas y viáticos”, sostuvo.

El vocero insistió en que el narcotráfico estaría detrás del financiamiento de las protestas y pidió a la población no dejarse engañar.

Asimismo, señaló que las movilizaciones provenientes del Chapare no pueden imponerse sobre la voluntad expresada por millones de bolivianos mediante el voto en las elecciones nacionales.

“Mil personas movilizadas desde el Chapare, por mucho dinero que hayan traído, no pueden decidir por la fuerza el destino del país”, afirmó.

Gálvez advirtió además que quienes conspiren contra la democracia y mantengan vínculos con actividades ilícitas deberán responder ante la justicia.

“Quienes conspiren contra la democracia y pacten con el narcotráfico tendrán que asumir las consecuencias de sus decisiones”, indicó.

Finalmente, aseguró que el Gobierno de Rodrigo Paz defenderá el sistema democrático y continuará dialogando con sectores que presenten demandas legítimas, aunque mantendrá firmeza frente a intentos de desestabilización.

 

“Bolivia no va a vivir secuestrada por políticos del Chapare que, en alianza con el narcotráfico, quieren tomar a la fuerza el poder”, concluyó.