Emergencia nacional

Defensa convoca a coordinación nacional por sequía que afecta a 114.048 familias

Sequía afecta a 114.048 familias en 63 municipios de Bolivia

Ante la emergencia por sequía que afecta a 114.048 familias en 63 municipios de seis departamentos, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano Urenda, convocó el 3 de noviembre de 2026 a los tres niveles del Estado a asumir una respuesta coordinada y corresponsable, en el marco de la declaratoria de Emergencia Nacional establecida mediante el Decreto Supremo 5759.

Según los datos consolidados al 29 de octubre, 78.217 familias se encuentran afectadas y 35.831 damnificadas. “La emergencia no comenzó con la firma del decreto. La sequía ya está perjudicando a más de 114 mil familias bolivianas y tenemos informes técnicos que advierten que, durante los próximos meses, los riesgos pueden agravarse”, afirmó Justiniano durante una conferencia de prensa.

El ministro sostuvo que la atención no puede recaer únicamente en el Ministerio de Defensa y pidió la participación de las carteras responsables de agua, salud, producción, infraestructura, medio ambiente y economía. También instó a gobernadores y alcaldes a identificar los daños, elaborar las evaluaciones de daños y necesidades, y formalizar sus propias declaratorias de emergencia o desastre cuando la magnitud del evento y la normativa vigente lo justifiquen.

Justiniano explicó que esos procedimientos permiten documentar las zonas afectadas y respaldar las actuaciones correspondientes. Asimismo, aclaró que solicitar asistencia humanitaria, recibir una entrega de bienes, ejecutar trabajos y realizar contrataciones por emergencia son procedimientos distintos, y que ninguno elimina los controles establecidos.

El Decreto Supremo 5759, firmado el 31 de octubre por el presidente Rodrigo Paz Pereira, establece una declaratoria de alcance nacional para respaldar la coordinación entre el Gobierno central, las gobernaciones y los municipios. La medida también permite gestionar mecanismos de financiamiento para enfrentar desastres, aunque no implica un desembolso automático de recursos ni autoriza a prescindir de los procedimientos correspondientes. Justiniano advirtió además sobre posibles inundaciones, riadas, desbordes, heladas, granizadas e incendios forestales durante los próximos meses, pero aclaró que esos riesgos no deben presentarse como hechos inevitables.

Defensa Civil coordinará las acciones de su competencia y articulará el apoyo de las Fuerzas Armadas cuando corresponda, dentro de una respuesta interinstitucional. “La emergencia nacional no resuelve por sí sola los problemas. Nuestra responsabilidad es convertir esta decisión en prevención, coordinación, recursos gestionados con responsabilidad y ayuda concreta para las familias bolivianas”, concluyó el ministro.