Choquehuanca y Murillo, claves para entender el triunfo de Arce

David Choquehuanca, vicepresidente electo del país, da declaraciones a la prensa. Foto:APG

El vicepresidente electo hizo un trabajo de incidencia en el “mundo andino”. Ven que el papel duro de Murillo le jugó en contra al bloque contrario al MAS.

El triunfo de Luis Arce en primera vuelta sorprendió a propios y extraños, pero hay claves que no se conocen a fondo, que ayudan a entender por qué el presidente electo logró ese sitial y aquello está relacionado, entre otros factores, con el rol de David Choquehuanca, vicepresidente electo, y el papel de Arturo Murillo, exministro de Gobierno, según analistas consultados. 

Pedro Portugal, director de Pukara, explicó que cuando Evo Morales renunció al poder, tras las elecciones fallidas de 2019, se vislumbró que sectores populares e indígenas eran contrarios al expresidente o estaban indiferentes a su suerte.  

No obstante, el incidente en torno  al agravio a la wiphala fue un punto de inflexión al que fueron agregándose “acciones y declaraciones públicas” de autoridades del Gobierno que en vez de ser puentes con los sectores populares, ahondaron el alejamiento. 

El analista indica que la victoria de sus oponentes sobre Morales,  y la repulsa contra su gobierno,  se convirtió en una repulsa hacia sectores populares en general, que al verse en esa situación sintieron nostalgia,  y empezaron a nuclearse alrededor del partido azul. “Empujaron a los brazos del MAS a todo este sector que podría haber sido ganado”, aseguró.  

Portugal indicó que en el marco de la carrera electoral,  Choquehuanca “empezó a moverse” en el mundo andino.  “No iba a las comunidades a hablar de que el reloj debe girar en el otro sentido, sino a atizar y beneficiarse del resentimiento que había en los sectores populares indígenas contra el MAS, pero a darles una explicación de que esto sucedía porque el que había sido discriminado y excluido del poder era él como representante indígena. El conflicto que tuvo con Linera e indirectamente con el mismo Evo Morales sirvió para congeniar con sectores indígenas que empezaban a tener una actitud crítica al MAS”.  

Portugal sostiene que una prueba de ello son las charlas de Choquehuanca con Felipe Quispe, El Mallku, quien asumió el liderazgo en los bloqueos de agosto. Quispe, días antes de la elección, dijo que iba votar por el MAS, para respaldar a Choquehuanca.  

Eva Copa, presidenta del Senado, comentó que Choquehuanca tuvo un rol relevante en la reconciliación en el área rural de La Paz. “En esta campaña, David ha hecho un papel importante: él ha reconciliado a toda el área rural. Hemos hecho un apoyo monolítico desde las 20 provincias y El Alto hacia nuestro hermano, porque con él nos identificamos, es aymara al igual que nosotros”, contó Copa a En Portada. 

El analista político Gregorio Lanza identifica que el principal factor que explica el triunfo de Arce es el Gobierno y en especial el rol que jugó el ahora exministro de Gobierno  Arturo Murillo. 

Lanza mencionó  “la desilusión que generó el gobierno de transición de Añez” -por la imagen negativa que proyectó-  en el que “la figura central, como portavoz,  era Murillo”, cuyo papel “duro” le jugó en contra al bando contrario al partido azul.  

“Esta tónica represiva amenazante de Murillo totalmente irracional, irreflexiva, ha marcado muchísimo que no había diferencias con el anterior Gobierno y que los sectores populares que estaban, muchos de ellos desilusionados del MAS y de Evo Morales, no tenían opción”, afirma.  

Lanza comenta que el entorno de Añez, su proceder, además de su candidatura marcaron un distanciamiento muy grave con los sectores populares, con los que nunca pudo “coagular” el acercamiento, debido a “una estrategia equivocada”. 

Pablo Solón, exembajador de Bolivia ante la ONU, concluyó: “El gobierno de Añez mostró con hechos que un gobierno de la oposición podía ser peor que el gobierno del MAS”.

Fuente: Página 7