Bolivia mantiene alta cifra de feminicidios y cierra 2025 con 81 víctimas
Bolivia finalizó la gestión 2025 con 81 casos de feminicidio, lo que equivale a un promedio de un asesinato de mujeres cada cuatro días, según el balance oficial del Ministerio Público. Aunque la cifra representa una leve disminución respecto a 2024, cuando se registraron 84 casos, las autoridades advierten que la violencia extrema contra las mujeres sigue siendo un problema persistente y estructural.
De acuerdo con el informe fiscal, los departamentos del eje troncal concentran más del 75% de los feminicidios. La Paz encabeza la lista con 31 casos, seguido por Santa Cruz con 17 y Cochabamba con 13. Potosí reportó ocho hechos, Oruro seis, Tarija tres, Chuquisaca dos y Beni uno, mientras que Pando no registró feminicidios durante el año.
Las investigaciones están a cargo de las fiscalías especializadas en delitos contra la vida en todo el país. El fiscal general Roger Mariaca informó que casi el 99% de los casos cuentan con autores identificados y procesados, destacando el uso de un modelo de investigación estratégica orientado a lograr sanciones efectivas.
Perfil de las víctimas y causas de muerte
El grupo etario más afectado corresponde a mujeres de 31 a 40 años, que representan un tercio de los casos, seguido por mujeres de 21 a 30 años. También se registraron feminicidios de adolescentes y jóvenes entre los 13 y 20 años, lo que evidencia la amplitud del problema.
Datos del Instituto de Investigaciones Forenses señalan que la asfixia fue la principal causa de muerte, presente en más de la mitad de los casos, seguida por golpes severos, ataques con arma blanca y el uso de armas de fuego.
Uno de los aspectos más alarmantes es que en el 64% de los hechos el agresor era la pareja, conviviente o expareja de la víctima, lo que confirma que la violencia feminicida ocurre mayoritariamente en el entorno íntimo y familiar.
Casos que generaron conmoción
Santa Cruz marcó el inicio del año con el primer feminicidio registrado el 1 de enero de 2025 en el municipio de San Julián. En contraste, los últimos días del año estuvieron marcados por el hallazgo del cuerpo de una mujer en el Plan 3.000, un caso que causó profunda indignación social por la violencia extrema empleada.
Las autoridades reiteraron el llamado a la prevención, denuncia oportuna y corresponsabilidad social, señalando que la lucha contra la violencia de género requiere no solo acción penal, sino también políticas sostenidas de protección, educación y acompañamiento a las víctimas.