Bolivia inicia junio con casi 90 bloqueos y sin perspectivas de diálogo entre el Gobierno y la COB

Los bloqueos son promovidos por sectores afines a la COB y campesinos

Bolivia comenzó el mes de junio inmersa en una creciente crisis social y económica marcada por el incremento de los bloqueos de carreteras, el rechazo al diálogo por parte de sectores movilizados y los problemas de abastecimiento que afectan a varias regiones del país.

Tras 31 días consecutivos de protestas y cortes de ruta durante mayo, la Central Obrera Boliviana (COB) y organizaciones campesinas ratificaron la continuidad de las medidas de presión y descartaron participar en la mesa de diálogo impulsada por la Iglesia Católica y organismos de derechos humanos.

La decisión fue asumida durante un ampliado de emergencia de la COB realizado el domingo, donde los representantes sindicales determinaron mantener las movilizaciones hasta lograr la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

“El pedido de las bases es continuar hasta que el señor presidente renuncie”, señalaron dirigentes que participaron en la reunión.

El dirigente del Magisterio de La Paz, José Luis Álvarez, confirmó que el ampliado resolvió continuar con las medidas de presión y descartó asistir al diálogo convocado por diferentes instituciones mediadoras. No obstante, informó que se acordó habilitar corredores humanitarios para permitir el paso de emergencias médicas y suministros esenciales.

En el encuentro también estuvo presente el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, cuya orden de aprehensión fue anulada recientemente, aunque no emitió declaraciones públicas.

Por su parte, sectores afines a la Federación Departamental de Campesinos Túpac Katari también ratificaron los bloqueos y anunciaron una intensificación de las medidas de presión.

De acuerdo con los reportes, el país pasó de registrar alrededor de 70 puntos de bloqueo la semana pasada a cerca de 90 cortes de ruta al inicio de esta semana. Cochabamba se convirtió en el principal foco de conflictividad, concentrando aproximadamente 30 bloqueos en distintas carreteras.

Las consecuencias del conflicto continúan reflejándose en el abastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos. En La Paz y El Alto persisten las dificultades para acceder a productos básicos, mientras que hospitales reportan problemas para garantizar el suministro de oxígeno e insumos médicos.

En Cochabamba, productores agropecuarios denunciaron pérdidas debido a la imposibilidad de trasladar sus productos a los mercados, situación que también afecta a sectores avícolas, agrícolas y ganaderos.

El Gobierno mantiene su postura de buscar una solución mediante el diálogo, pese a que hasta el momento no logró concretar acercamientos con los principales sectores movilizados.

Entretanto, representantes empresariales y productivos advierten sobre el impacto económico de los bloqueos. Diversos sectores reportan reducción de ventas, dificultades operativas y problemas para cumplir contratos de exportación, mientras industrias y comerciantes señalan que la crisis afecta de manera directa a la producción y el abastecimiento nacional.

 

La Cámara Nacional de Industria pidió acciones inmediatas para restablecer la transitabilidad y garantizar la seguridad alimentaria, en un escenario que continúa generando incertidumbre sobre la evolución del conflicto durante las próximas semanas.