Barça y Atleti empatan en un loco partido de ida de semifinales de Copa del Rey

El Metropolitano dictará sentencia y decidirá al finalista de Copa del Rey. Barça y Atlético de Madrid no pasaron del empate (4-4) en un partido frenético en Montjuic que acabó con el resultado más justo con lo visto en el césped.
Bengalas y botellas de cristal contra su autobús habían ‘amenizado’ la previa colchonera de la ida de semifinales. Un recibimiento que solo sirvió para encabronar al Atleti: a los 25 segundos, Julián Álvarez avisó con un cabezazo que obligó a Szczesny a estirarse. A los 56, la Araña picó: Griezmann y De Paul jugaron a sacar en corto desde la esquina, el francés la colgó al área y el argentino empujó a la red un balón prolongado por Lenglet en el punto de penalti. Un minuto, un gol, y las ‘semis’, cuesta arriba para los culés.
La pesadilla en Montjuic todavía no había terminado. Solo cuatro minutos después, los del Cholo Simeone golpearon de nuevo. Otra vez con Álvarez y Griezmann como protagonistas: el ‘9’ de la albiceleste robó en el centro del campo para iniciar una contra letal que culminó El Principito, zafándose de Balde con un recorte y batiendo al meta polaco con la derecha.
Julián Álvarez celebra su gol ante el Barça en las semifinales de Copa del Rey.
Dosificó esfuerzos a partir de ahí el equipo colchonero ante un Barça cuyo mayor peligro en el primer cuarto de hora había sido un remate al exterior de la red y un centro envenenando. Pero el equipo que ha forjado Flick está acostumbrado a creer hasta el final y no rendirse nunca. Y esa fe le sirvió para responder al Atleti con la misma moneda: si los colchoneros habían hecho dos goles en cinco minutos, los culés necesitaron dos para empatar.
Fue en el 18’ cuando el equipo más laureado de la Copa tocó corneta: la conexión entre Lamine Yamal y Koundé dejó solo al lateral en la derecha para enviar el balón al punto de penalti y que Pedri, que llegaba en segunda línea, recortase distancias con un disparo de primeras que no adivinó Musso. En la jugada siguiente, el Barça sacó los colores al Atlético a balón parado: Raphinha sacó un córner al segundo palo buscando la cabeza de Cubarsí, que ganó en el salto a un Pablo Barrios tibio en la defensa del área.
Se volvió loco el partido, con una frenética lucha de poderes en el centro del campo y un ida y vuelta continuo en el que Ferran Torres pudo culminar la remontada con dos ocasiones clarísimas, pero perdonó en las dos y terminó siendo Íñigo Martínez, en una jugada calcada al segundo, el que hizo el 3-2 para llegar al descanso con los deberes hechos... y con polémica: el cuadro colchonero se quejó por un bloque de Cubarsí a Llorente, que no pudo perseguir al central culé hasta el segundo palo.
Volvió con ganas de plantar batalla el Atlético, pero su oportunidad más clara de volver a poner las tablas en el marcador fue un disparo de Griezmann en el interior del área que sacó Szczesny haciéndose gigante. Para entonces, el balón y el dominio del partido ya eran completamente azulgranas en un Montjuic que disfrutaba de unas semifinales de escándalo viendo ganar a su equipo.
Con el paso de los minutos fue ganando terreno el conjunto rojiblanco, pero la alegría le duró poco: Lamine Yamal, con una jugada de fantasía que ya son costumbre en la Ciudad Condal, dejó por los suelos a Reinildo, atrajo a Musso y la dejó para que Lewandowski, que solo llevaba cinco minutos en el campo, solo tuviese que empujarla para sentenciar al Atleti.
Pero los rojiblancos todavía no habían dicho la última palabra. Llorente pisó área y empaló a la red un pase de Correa para hacer el 4-3. Era el minuto 84 y soñaban los atléticos con un final de partido épico. Dicho y hecho. Los del Cholo –una vez más– creyeron hasta el final ante un Barça que se veía ganador y Sorloth empató el partido a placer a pase de Samu Lino para dejar el pase a la final a la suerte del Metropolitano.
FUENTE: 20minutos