Aramayo y Espinoza asisten a Davos para gestionar inversiones y exponer la propuesta boliviana de transición energética
Bolivia participa en el Foro Económico Mundial (FEM), que inició este lunes 19 de enero en Davos, Suiza, con una delegación encabezada por el canciller Fernando Aramayo y el ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, con el objetivo de explorar oportunidades de inversión y presentar una agenda nacional vinculada a la transición energética.
Desde el Gobierno se informó que la presencia boliviana busca posicionar al país ante actores financieros y corporativos internacionales en un escenario considerado clave para la discusión de tendencias globales en inversión, comercio y tecnología. En esa línea, el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, señaló que la participación en Davos responde a una estrategia de diplomacia orientada a resultados económicos.
De acuerdo con información institucional, el Ministerio de Economía indicó que Espinoza representará al país para promover el potencial boliviano en el ámbito financiero internacional y gestionar nuevas oportunidades que impulsen el crecimiento. En paralelo, la Cancillería adelantó que Aramayo presentará la postura de Bolivia sobre transición energética, con una propuesta que apunta a proyectar al país como un actor responsable bajo un enfoque de corresponsabilidad entre Estados, sector privado y comunidad internacional.
La agenda boliviana contempla tres ejes: la reactivación de cadenas de valor vinculadas a la transición energética con énfasis en transferencia tecnológica e industrialización; la creación de mecanismos financieros que reconozcan servicios ecosistémicos y criterios de justicia climática; y la consolidación de alianzas público-privadas para formación técnica y científica en áreas como energías renovables, almacenamiento, redes inteligentes y eficiencia energética.
Según la Cancillería, el planteamiento se sustenta en reglas claras, estándares ambientales y sociales verificables, además de sistemas de evaluación de impacto medible, en línea con buenas prácticas internacionales y objetivos de desarrollo sostenible.