Alertan que el lago Titicaca se está convirtiendo en el “basurero más grande y alto del mundo”

El Lago Titicaca, uno de los símbolos naturales y culturales más importantes de Bolivia y Perú, atraviesa una grave crisis ambiental. Así lo advirtió Juan José Ocola, presidente ejecutivo de la Autoridad Binacional del Lago Titicaca (ALT), quien alertó que este ecosistema compartido está siendo contaminado a diario por millones de habitantes y actividades productivas sin control.
Más de 2 millones de personas contaminan el lago a diario
Durante la presentación del libro “Propuestas para salvar el Lago Titicaca. Problemática ambiental del lago menor” en La Paz, Ocola explicó que alrededor de 2 millones de habitantes de la cuenca descargan aguas servidas, desechos sólidos y residuos mineros directamente en el lago.
El funcionario calificó la situación como una “enfermedad silenciosa” que afecta no solo a las comunidades locales, sino también a la biodiversidad de este ecosistema único.
Biodiversidad en riesgo: especies nativas al borde del colapso
La pesca indiscriminada y la falta de control sobre las vedas están reduciendo drásticamente la fauna nativa del lago. Ocola advirtió que de las más de 20 especies registradas en el pasado, apenas quedan seis en la actualidad.
Entre las más afectadas se encuentran la rana gigante del Titicaca, el zambullidor y los carachis, especies que han visto disminuir su población por la sobreexplotación y la contaminación.
La crisis no es tecnológica, sino de conciencia ciudadana
El titular de la ALT subrayó que el problema no se debe a la falta de recursos ni de tecnología, sino a la ausencia de conciencia y compromiso ambiental de la población.
“Mientras sigamos utilizando ríos y carreteras como basureros, nada va a cambiar”, afirmó, tras remarcar que lleva más de 30 años trabajando en la problemática sin ver soluciones estructurales.
Propuestas para salvar el Lago Titicaca
El documento presentado, elaborado junto al especialista ambiental Xavier Lazzaro, propone medidas concretas para frenar la degradación del lago:
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Control de la contaminación en la cuenca.
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Restauración ecológica de ecosistemas degradados.
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Adaptación frente al cambio climático.
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Educación ambiental y acción colectiva.
“Estamos a tiempo de salvar este lago sagrado, orgullo de peruanos, bolivianos y del mundo entero”, concluyó Ocola, haciendo un llamado urgente a la responsabilidad compartida.
FUENTE: ERBOL